martes, 5 de noviembre de 2013

50 años sin Luis Cernuda

Tal día como hoy, hace ya 50 años, se marchó de este mundo el poeta sevillano Luis Cernuda. Son muchos los actos convocados para conmemorar la figura de uno de los grandes de la Generación del 27.

Nuestro poeta murió en el exilio, en México, donde llevaba varios años viviendo después de un largo éxodo en el que recorrió Inglaterra, Francia o EEUU. Se exilió como consecuencia de la victoria de las tropas franquistas en la Guerra Civil española.

Luis Cernuda nació en Sevilla en 1902 y recibió una educación estricta pues su padre era militar. Estudió Derecho también en Sevilla, donde conoció a Pedro Salinas quien le ayuda a publicar sus primeros poemas. A partir de entonces Cernuda comienza a conocer a grandes personalidades de las letras como Juan Ramón Jiménez, (con el cual se enfadaría a causa de las críticas de este a su obra) y a los que serían sus compañeros de la llamada Generación del 27: Lorca o Vicente Aleixandre. Imprescindible también fue conocer al matrimonio Altolaguirre, quienes le publican y editan en Madrid y con los que traba una gran amistad.


Se decía que Cernuda tenía muy mal carácter, que era intransigente y perdonaba mal los fallos. Quizás su carácter lo explica la vida que le tocó vivir. La victoria de los nacionales le obligó a exiliarse de España y esos mismos franquistas destruyeron su patria (aunque él siguió añorando la España grande de las novelas de Galdós) y asesinaron a su amigo Federico García Lorca. Además, era homosexual y no tenía ninguna intención de ocultarlo aún viviendo en una época en la que era peligroso mostrar determinados afectos. Por ejemplo, nunca perdonó a Vicente Aleixandre que ocultara su homosexualidad ni a Salinas y Guillén por hacer chistes, aunque fueran en la intimidad, sobre su condición sexual.
Dámaso Alonso, Luis Cernuda, Lorca y Aleixandre

Para más inri, nunca tuvo éxito en el amor: sufrió con Serafín, un chulito de barrio que solo le frecuentaba cuando necesitaba dinero y sufrió con Salvador una relación apasionada pero muy fugaz. Todas estas contrariedades sacaron lo mejor del Cernuda poeta: si en algún autor la conexión entre vida y obra se hace patente ese es Luis Cernuda. Y, a pesar de todo, a Cernuda no le faltaron buenos amigos que lo ayudaran en periodos de necesidad.
 
Son muchas las actividades que han tenido lugar y seguirán celebrándose para recordar a este poeta. Os remitimos algunos enlaces sobre ellas:
Desde la biblioteca del IES Zoco también queremos rendir homenaje a este gran poeta andaluz.  En las próximas semanas haremos algunas actividades con nuestro alumnado. Hoy lo haremos a través de sus versos. Nosotros "te lo decimos" con un poema titulado "Te quiero", una sencilla declaración de amor reiterada a lo largo de la composición con una serie de metáforas basadas en elementos de la naturaleza y en sentimientos. Su final nos recuerda el soneto de Quevedo "Amor más allá de la muerte..."  
 
Te quiero.

Te lo he dicho con el viento,
jugueteando como animalillo en la arena
o iracundo como órgano impetuoso;

Te lo he dicho con el sol,
que dora desnudos cuerpos juveniles
y sonríe en todas las cosas inocentes;

Te lo he dicho con las nubes,
frentes melancólicas que sostienen el cielo,
tristezas fugitivas;

Te lo he dicho con las plantas,
leves criaturas transparentes
que se cubren de rubor repentino;

Te lo he dicho con el agua,
vida luminosa que vela un fondo de sombra;
te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.

Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.


Merece la pena la audición del poema en el siguiente enlace:
 

jueves, 24 de octubre de 2013

Hoy es el día de la Biblioteca

Hoy día 24 de octubre se celebra el DÍA DE LA BIBLIOTECA, creado en 1997 por la ASOCIACION ESPAÑOLA DE AMIGOS DEL LIBRO INFANTIL Y JUVENIL, con el patrocinio del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte con el fin de concienciar a nuestra sociedad de la importancia de la lectura, especialmente entre los niños y jóvenes y para agradecer y potenciar la extraordinaria labor de los bibliotecarios y bibliotecarias.
Este año el cartel y el pregón son de Andrés Rábago y Laura Gallego y los actos conmemorativos se celebrarán en Segovia, en colaboración con la Biblioteca Pública Provincial, se celebrará el I Concurso Municipal de Lectura en Voz Alta entre los colegios de la ciudad y se hará entrega de libros a los centros docentes.
El texto del pregón es una deliciosa historia como las que nos tiene acostumbrados su autora:
 
Érase una vez un viajero que llegó desde un lugar lejano a un pueblo en el que no había libros. Se sentó a
descansar en la plaza mayor y sacó de su morral un viejo volumen de cuentos. Cuando empezó a leer en voz alta, los niños, que nunca habían visto nada semejante, se sentaron a su alrededor para escucharlo.
El visitante relató historias que fascinaron a sus oyentes y les hicieron soñar con fantásticas aventuras en reinos maravillosos. Cuando terminó, cerró el libro para volver a guardarlo en su morral. Nadie se percató de que, al hacerlo, escapaban de entre sus páginas algunas palabras sueltas que cayeron al suelo.
El viajero se marchó por donde había venido; tiempo después, los habitantes del pueblo descubrieron el pequeño brote que elevaba sus temblorosas hojitas hacia el sol, en el lugar en el que habían caído las palabras perdidas.
Todos asistieron asombrados al crecimiento de un árbol como no se había visto otro. Cuando llegó la primavera, el árbol exhibió con orgullo unas hermosas flores de pétalos de papel. Y, con los primeros compases del verano, dio fruto por primera vez.
Y sus ramas se cuajaron de libros de todas clases. Libros de aventuras, de misterio, de terror, de historias de tiempos pasados, presentes y futuros. Algunos se atrevieron a coger esos frutos, y había un sabio en el lugar que les enseñó a leer para poder disfrutarlos.
A veces, la brisa soplaba y sacudía las ramas del árbol. Las hojas de los libros se agitaban y dejaban caer nuevas palabras. Y pronto hubo más brotes por todo el pueblo; y en apenas un par de años, los árboles-libro estaban por todas partes.
Se corrió la voz; muchos investigadores, curiosos y turistas pasaron por allí para conocer el lugar donde los libros crecían en los árboles. Los habitantes del pueblo leían sus páginas con fruición, y cuidaban cada brote con gran mimo. Y así iban recogiendo más y más historias con cada nueva cosecha de libros.
Un día, los más sabios del lugar se reunieron y acordaron compartir su tesoro con el resto del mundo. Eligieron a un grupo de jóvenes y los animaron a escoger un libro del primer árbol que había crecido en el pueblo. Después, los enviaron a recorrer los caminos.
Ellos se repartieron por el mundo, buscando un hogar para su preciada carga, y así, con el tiempo, cada uno dejó su libro en una biblioteca diferente.
Y cuenta la historia que allí siguen todavía. Que hay algunas bibliotecas que guardan entre sus estantes un libro especial que deja caer palabras-semilla. Y que, si aterrizan en el lugar adecuado, cada una de esas palabras crecerá hasta convertirse en un árbol que dará como fruto nuevos libros.
Nadie sabe en qué bibliotecas se encuentran estos libros maravillosos. Se desconoce también cuáles, de entre todos sus volúmenes, son los que proceden del pueblo donde los libros crecen en los árboles. Podría ser cualquiera, y podría estar escondido en cualquier rincón de cualquier biblioteca del planeta.
Animaos a entrar en ellas y a explorar sus estanterías, viajeros; porque quizá deis por casualidad con un libro cuyas palabras echen raíces en vuestro corazón y hagan crecer un magnífico árbol de historias cuyas semillas puedan llegar a cambiar el mundo.
¡Feliz día de la biblioteca!
Laura Gallego
 

domingo, 20 de octubre de 2013

EL MONÓLOGO. UNA HERRAMIENTA PARA EL DESARROLLO DE LAS COMPETENCIAS BÁSICAS

 

El monólogo humorístico -o stand-up comedy- que ironiza sobre la actualidad y sobre nuestra realidad más cotidiana se ha asentado rápidamente en nuestro panorama audiovisual. 
Para encontrar los orígenes del formato actual debemos remontarnos a la Commedia dell'Arte de los siglos XVI y XVII y al vodevil del siglo XVIII. Se conoce la existencia en el siglo XIX de conferenciantes, tales como el escritor Mark Twain, que empezaron a entretener a sus audiencias contando historias cómicas y creando personajes vulgares que hablaban con fuertes acentos dialectales (Jones, 2009).
En España, el género empezó a popularizarse a través de la televisión en los años noventa, pero no debemos olvidar que, en cierta manera, existía ya una tradición propia de espectáculos cómicos unipersonales. Por ejemplo, cuenta la biografía de Miguel Gila que en 1951 el humorista subió a un escenario como espontáneo para improvisar un monólogo sobre su experiencia como voluntario de guerra. Empezó, así, una carrera famosa por sus gags de “diálogos figurados” al teléfono, cuyo costumbrismo lindaba a veces con el surrealismo”. A finales de los años 90, fue el presentador catalán Andreu Buenafuente el que estableció como costumbre abrir sus shows nocturnos en la televisión catalana con un monólogo al más puro estilo americano.
Desde nuestra labor docente queremos poner de relieve el enorme potencial didáctico del formato, no solo en su forma escrita, sino ya en su forma vídeo. Es una herramienta para el desarrollo de las siguientes competencias:
1. Competencia lingüística: Los monólogos pueden presentarse en el aula como magníficos ejemplos para el estudio, sobre todo, del español coloquial, o de figuras del discurso, como símiles, metáforas, hipérboles, personificaciones, ironía, etc.
Para el desarrollo de la competencia oral, el formato del monólogo permite trabajar con nuestros alumnos para mejorar los elementos de sus discursos expositivos (introducciones, captatios, ejemplos, anécdotas, progresión temática, argumentación…)
2. Competencia cultural y artística: El monólogo resulta idóneo porque el alumno puede ver y oír en el vídeo sus gestos y su entonación. Es importante que perciba y ponga en práctica diferentes entonaciones que aportarán mayor expresividad a su lengua.
3. Competencia social y ciudadana: Se puede poner el foco sobre los tópicos y estereotipos o  en los cambios de rol del monologuista en el discurso referido (acentos regionales como el andaluz o el gallego, o de grupos como los gitanos o los “pijos”, y las valoraciones subyacentes en ellos). No olvidemos que es nuestro deber como docentes el promover una reflexión intercultural juiciosa sobre los estereotipos que sirven de base al humor.
                Nosotros, en clase de Proyecto Integrado de 4º de ESO, estamos trabajando esta forma discursiva tanto desde el texto escrito como a través del discurso oral. Es muy motivador ver a nuestros alumnos “pasárselo en grande” en esta clase, como queda de manifiesto en el siguiente vídeo protagonizado por Manuel Caballero de la Fuente.
 


 
 
 
 

sábado, 5 de octubre de 2013

Cosmopoética en Córdoba


PINCHA EN LA IMAGEN PARA TENER MÁS INFORMACIÓN
Con toda seguridad, en estos últimos días os habrá llamado la atención la presencia en las calles de Córdoba de la silueta en color negro de un hombre bajo un paraguas. Se trata del símbolo del poeta, de muchos poetas que recorren las calles de nuestra ciudad:  "Hombres silenciosos con paraguas, seres desubicados, poetas atravesando Córdoba. Un poco exhibicionistas y extrañados, un poco juerguistas, entusiastas también de la poesía hasta la vehemencia", en las palabras de la escritora Daniela Martín Serrano.

Este hombre del paraguas es el símbolo de COSMOPOÉTICA, el festival literario y artístico que se celebra anualmente en Córdoba desde 2004. Esta décima edición está a punto de ser clausurada y en ella han participado un numeroso elenco de poetas internacional, nacionales y cordobeses en un programa de actos muy apretado y variado.

Mención especial merece la Antología X Edición (2004-2013). Se trata de una antología poética con los invitados internacionales que nos han visitado durante estos diez años. La antología incluye a los invitados de esta última edición. Un libro que será referente de la poesía contemporánea, ya que entre la nómina de autores aparecen nombres como Adonis, Gioconda Belli, Ruth Fainlight, Seamus Heany, Michel Houellebecq, Álvaro Mutis, Fatima Naoot, Cees Nooteboom o Derek Walcott.

Durante estos días se han organizado talleres, conciertos, homenajes, lecturas públicas, exposiciones e, incluso, desayunos poéticos cuyo "Cosmoprograma" lo podéis consultar si pincháis AQUÍ.

Aquí, en el IES Zoco, también trabajamos la poesía con nuestros alumnos. Un ejemplo es el VIDEO-POEMA, una forma de unir el conocimiento de nuestros grandes poetas con las nuevas tecnologías. Este que os presentamos fue elaborado por dos alumnos  de 4º de ESO el curso pasado, dentro de las actividades realizadas en Proyecto Integrado.
 

domingo, 29 de septiembre de 2013

Día Europeo de las lenguas

Descárgate el póster y ponlo en tu clase
El pasado día 26 de septiembre se volvió a celebrar -como cada año desde 2001- el DÍA EUROPEO DE LAS LENGUAS. Esta es una iniciativa del Consejo de Europa con la que se hace una llamada especial a más de 800 millones de europeos, representados en los 47 Estados miembros del Consejo de Europa, a que se animen a aprender otras lenguas, a cualquier edad, dentro y fuera de la escuela.
    Debido a la globalización y a las estructuras de las grandes empresas internacionales, los conocimientos de lengua extranjera se han vuelto necesarios para realizar un trabajo eficaz en el propio país de origen. Saber inglés ya no es suficiente.
     Europa es rica en lenguas: existen más de 200 lenguas europeas y muchas más habladas por ciudadanos cuya familia proviene de otros continentes. Este es un importante recurso que debe ser reconocido, utilizado y valorado.
   Hay muchísimas maneras de participar en el Día Europeo de las lenguas, dependiendo del tiempo y de los medios disponibles.     La actividad puede ir desde lo más simple (como organizar una sesión de cine en diferentes lenguas o un “café de lenguas” que sirva especialidades de diferentes países), hasta eventos que exijan un despliegue más amplio de recursos (como eventos mediáticos a gran escala).  El principio es simple…
  1. Elige una buena idea (una fiesta, un campeonato, una cena)
  2. Organiza la actividad y promociónala
  3. Introdúcela en la base de datos
  4. ¡Hazla realidad!
      Podemos visitar la página web que recoge muchas de las iniciativas que se han llevado
a cabo en centros educativos para celebrar este día. La página web del DEL tiene un apartado, el Calendario de Eventos, muy interesante para tomar ideas. Pincha AQUÍ para enlazar con esta página
 
Nosotros, desde la materia de Griego de Bachillerato, hemos querido homenajear a la lengua que estudiamos, madre de muchas de las lenguas europeas y transmisora del pensamiento, la cultura y la historia de nuestro viejo continente. El GRIEGO CLÁSICO es una fuente inagotable de conocimientos que nosotros, los europeos, hemos ido asimilando a través de siglos y forman parte de nuestra forma de entender el mundo en que vivimos. Hemos aprendido a hacer podcast. El que hemos "colgado" en la red contiene las primeros versos de la Odisea de Homero, el segundo de los testimonios literarios de nuestro continente pues el primero fue La Iliada, del mismo poeta. No sabemos cómo recitaría el aedo Homero estos versos, nosotros lo hacemos así:
 
 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Una biblioteca en el país de las maravillas

Nuevo curso escolar, nuevos alum@s, nuevos profes y el olor a nuevo de los cuadernos y mochilas...Amigos que se vuelven a encontrar en otras aulas iguales a las del curso pasado pero que servirán para albergar un nuevo grupo de jóvenes que se singularizan por un numeral ordinal y una letra y que marcará una parte de la historia del IES Zoco.
 
También tenemos motivos para lamentar pérdidas...Desapareció la biblioteca o -si queremos ser positivos- se redujo a la mitad. Una mini-biblioteca como el recuerdo de lo que iba a ser  un lugar de encuentro con la lectura, con los libros y con actividades en torno a las historias vividas en los libros que la habitan. Nos hemos quedado sin sitio, en beneficio de dos nuevas clases que son necesarias para nuestro alumnado y para los que la administración educativa no encuentra solución alguna que no sea la decapitación.
 
Para resolver todas las dificultades, grandes o pequeñas, la Reina de Corazones de Alicia en el País de las Maravillas, condenaba a la gente con la pena de muerte a la menor ofensa. Así, ordenaba una ejecución inmediata al grito de: «¡Que le corten la cabeza!». Nos hemos quedado sin cabeza pero nos sobra corazón y un inmenso amor por la lectura y sus manifestaciones culturales. De este modo, nuestro blog se convierte en un refugio virtual que hará las veces de la desaparecida biblioteca al menos durante este curso.
 
Seguiremos recomendando libros, comprando novedades, comentando eventos literarios y actividades culturales del centro y del entorno más cercano. Hablaremos de conmemoraciones, de materiales educativos que sean de utilidad a docentes y discentes; colgaremos noticias y daremos nuestra opinión sobre el mundo que nos rodea y que nos preocupa. LA PECERA DE LOS LIBROS no desaparece, se transforma. Quizá encontréis el recinto de la biblioteca ocupado o cerrado...pero seguimos aquí, como el gato de Cheshire, al que no le pueden cortar la cabeza porque no tiene cuerpo de donde separarla.
 
¿Cómo termina el relato? ¿Podrá escapar Alicia de la pesadilla? ¿Le cortará la cabeza la Reina de Corazones?. Podréis leer el desenlace de esta narración fantástica de Lewis Carroll en varios ejemplares que están "encerrados" en los armarios de ¿nuestra biblioteca?
 
 

domingo, 11 de agosto de 2013

LIBERTAD: Un relato para el verano de Juan Escudero

Ya hemos rebasado el Ecuador de las vacaciones escolares; sin embargo, aquí, en nuestra "pecera" seguimos leyendo y seleccionando buenas lecturas para toda la comunidad educativa del IES Zoco. Queremos ofreceros -en directo- el relato de nuestro alumno de 4º de ESO, JUAN ESCUDERO PEDROSA, un chico con alma de científico y corazón de escritor. Destacaremos de este relato que ha sido el tercer finalista en el II Certamen Literario del colegio Alauda de Córdoba y, como podréis comprobar algunos, su lectura nos transporta -en cierto modo- al mundo y la temática del escritor mejicano Juan Rulfo aunque nuestro alumno no ha leído aún nada de la obra del autor de Pedro Páramo.
 
LIBERTAD
“Un pie tras otro. Primero uno. Después otro”, me decía a mi mismo para alentarme a continuar en aquel lugar alejado de todo signo de piedad, desubicado en el mapa que mi mente intentaba trazar. Casi ciego, aún podía oír chocar contra aquel suelo escabroso las cadenas de los que iban rindiéndose. Estas, como si de plomo se tratase, caían estrepitosamente, socavando la moral de aquellos que todavía se mantenían en pie y conformando un círculo vicioso del que aparentemente era imposible escapar.
El ritmo parecía haberse estancado cuando a mis espaldas sonó un estallido, precedido por un destello intenso y fugaz que iluminó los rostros que miraban con resignación. El bisbiseo formado se vio interrumpido por otro fogonazo que, esta vez sí, apagó todas las miradas hundiéndolas en el suelo. Tornamos dóciles los pies a caminar, dejando atrás la estampa atroz que marcaría el resto del viaje. Sobre nuestras huellas dejábamos la sangre de los que nos acompañaban, la que nunca podría fundirse en el suelo al provenir del más cruel de los paisajes que pudiera el ser humano crear. Seguramente no tuviese más de trece años, pero nuestra suerte no entendía de edad. Nos atrapaba a todos por igual, sumiéndonos en el ineludible destino al que estábamos condenados.
Sin dejar de andar, los días se iban sucediendo. Cuando la luz todavía alcanzaba a dejarnos ver, el rumor de los motores y los ladridos de los perros marcaban el ritmo de los pasos. Al ponerse el sol, los rifles imponían la disciplina.
Aquel día la oscuridad nos invadía silenciosamente mientras nosotros aún caminábamos. Avanzábamos con la nefasta rutina que nos escoltaba desde el inicio del viaje, cuando el runrún propio de la marcha se transformó en voces alarmadas, al principio ininteligibles. La inquietud se extendió en poco tiempo, desde el que suponíamos adalid de aquella hueste hasta los que compartían mi misma suerte. Todos miraban hacia mí. No lograba entender qué pasaba. Todos movían inquietos los pies y sacudían discretamente las manos. Entonces, me di cuenta. Faltaba uno.
 Sí, el chico había desaparecido, el chico que había permanecido tras de mí todo el trayecto. Intentaba darle rostro al desaparecido, pero por más que trataba de hacerlo no conseguía recordarlo. Estímulos externos me despertaron de mi letargo. Entonces, me vi envuelto en el tiroteo.
 Me tiré al suelo e intenté arrastrarme fuera del alcance de las balas. La adrenalina crecía a niveles peligrosos. Me puse en pie y comencé a correr. Un hombre uniformado y ensangrentado me impidió el paso y sin pensarlo me abalancé sobre él. Tomé su arma y disparé al suelo, intentando romper las cadenas que entorpecían mi marcha. Tras un intento fallido, lo conseguí. Maniatado aún, llegué hasta unas piedras y me resguardé tras ellas.
 Pegué un salto. El chico que -tal vez involuntariamente- había armado el revuelo, estaba sentado a  mi  lado, con la espalda apoyada sobre la piedra y las manos en el abdomen... Pero no era un chico. No me había fijado bien hasta ahora. Con las manos en el vientre intentaba instintivamente proteger a su hijo.
 Recorrió mi cuerpo con su mirada y la fijó en mi pierna, que estaba sangrando. De un disparo rompí las cadenas que ataban sus pies, tras lo cual balbuceó alguna palabra incomprensible a modo de agradecimiento. Asomé la cabeza unos segundos para contemplar la degollina que estaba teniendo lugar. Un hombre alto y con un cuchillo en la mano se dirigía hacia nosotros. Disparé sin titubear, y, acto seguido, empezamos a correr, alejándonos de los gritos cada vez más intermitentes. Pero si esos alaridos se hacían inaudibles, el ruido de los motores parecía cada vez más próximo.
 Corría a mi lado con dificultad, cuando de repente, se desplomó. Paré en seco y me detuve a su lado para intentar levantarla, cuando, en un amago de voltearla, vi una hendidura en su espalda. El vehículo nos adelantó y frenó levantando una nube de polvo amarillento. De él bajaron cuatro hombres armados, que se dirigieron a nosotros mientras gritaban. Al llegar hasta nosotros, el primero de ellos se acercó a la muchacha y pegó una patada al cuerpo de la joven, uniéndosele el segundo, mientras el tercero me agarraba para levantarme. Unos instantes después los demás abandonaron el cuerpo magullado e inerte de la chica y se acercaron a mí. Un culatazo me humedeció la boca con un cálido sabor férreo.
 A empujones y patadas, me dirigieron hacia el sendero del que nos habíamos alejado. Allíse sostenían en pie la mitad de los que, antes de escapar, me había entretenido calculando, mientras la otra mitad descansaba en el suelo. Con desprecio nos vigilaban entre fuertes risotadas, pese a la congoja del ambiente; mientras tanto, nosotros deambulábamos pesarosos aguardando con recelo el próximo acontecimiento que nos redimiese de la insufrible rutina. Pero los gemidos de los heridos producían en mí un desasosiego que me incitaba a evadirme de aquél lugar y que despertó un deseo de volver a vivir fuera de las imposiciones de aquella gavilla.
 Llegó la noche y con ella el abandono de su trabajo por parte de los vigilantes, un descuido del deber.  Con una luna oculta tras las nubes, solo se veían algunas siluetas cuyo origen estaba en la luz de los faros, de un amarillo intenso, que no permitían distinguir nada más allá de unos metros. Sin hacer ruido, repté cuidadosamente entre los cuerpos agotados de mis iguales, empolvando mi piel con la arena del desierto, ensuciándola.
 Algo me sujetó la pierna. Lancé un gemido a causa del dolor y aterrado volví la vista atrás. Un hombre, de color negro, agarraba mi pierna. Viendo la expresión de dolor en mi rostro, liberó mi extremidad, aunque el dolor no cesó por ello. Con un ademán de conformidad, me indicó que continuase, así que proseguí la huida acompañado.
 Hallé en aquella oscuridad el sendero  y, ya de pie, empecé a correr como pude. Aunque el dolor persistía, prevalecía sobre él el temor a que nos sorprendiesen. Con toda seguridad, no volverían a darme la oportunidad de ser vendido por un precio razonable a pesar de mi estado. Pero una intensa sed provocada por el árido desierto que me rodeaba, comenzó a mostrar sus efectos y, tambaleante, me desmoroné poco a poco hasta caer rendido en aquél árido suelo. Por momento se iban fundiendo entre sí  las voces que hablaban de continuar con otras de las que ni de su origen ni de su mensaje estoy muy seguro. Con suerte la noche no sería demasiado fría.
 Rodeé mi cabeza para evitar oler la tierra estéril, y al hacerlo, pude contemplar cómo un cuervo posaba cuidadosamente las alas mientras crascitaba con un sonido áspero y estridente, como si tratase de anunciar mi hado. Hice un esfuerzo por producir saliva y humedecer con ella mis labios, secos y resquebrajados; pero mi cuerpo, carente de todo líquido, era incapaz de producir ni la más mínima cantidad de saliva. Arrastré mis manos desde el horizonte hasta mis hombros y arqueé mis brazos, señalando con los codos  las estrellas, ahogadas por el ya intenso sol. Extendí los brazos, dejando caer el mermado peso de mi cuerpo sobre ellos y los hundí hasta las muñecas en la arena. Postrado, elevé primero la rodilla izquierda hasta situar la canilla perpendicular al suelo. Desdoblé la corva y, ya de pie, intenté fijar mi vista en el horizonte más lejano.
 No había nada. Elegí una dirección al azar y me encomendé a la suerte.  A mi paso, se sucedían restos de animales que ya desfallecieron y arbustos pequeños de un verde pálido y seco. El aire parecía oscilar a causa de la temperatura, y en el suelo se formaban imágenes borrosas que se asemejaban a cualquier cosa que quisiese uno imaginar. Y yo necesitaba calmar mi sed.
Quizás no fuese una alucinación, ni un espejismo. Recuerdo cómo en mi aldea oíamos historias de viajeros que morían en el desierto creyendo haber hallado un oasis. Pero también había historias en la que uno de estos refugios les salvaba la vida, y no tenía otra opción. Dirigí mi esfuerzo hacia aquél lugar, intentando no malgastar los pocos pasos que me quedaban.
Mi lema volvía a ser “Un pie tras otro. Primero uno. Después otro”. Intentaba sacar energía de los lugares más recónditos de mi cuerpo para avanzar. No recuerdo haber sentido dolor en la pierna en ese momento, ni tampoco a qué ritmo avanzaba. Pero estaba cada vez más cerca de mi salvación. Podría sobrevivir, podría volver a mi aldea y ver lo que quedó de ella. Podría buscar a mi familia. Quizás diese con mis hermanos en algún sitio, tan solo tendría que seguir las pistas del saqueo. Podría vengarme...
 Cada vez corría más rápido. Me faltaba la respiración, pero seguía corriendo. Me faltaban fuerzas, pero seguía exprimiendo hasta la última gota de energía. Ya solo quedaban algunos para llegar a mi meta. Unos pasos más...
 Todo se desvaneció de repente. Las palmeras se fundieron entre las dunas y el agua se evaporó dejando en su lugar valles de arena y polvo. Caí, rendido, agotado, pensativo, paciente. Y en ese mismo lugar me hallo ahora. Una lágrima brota de mis ojos, resbala por mi mejilla, y llega hasta mis labios. Por fin noto que mis labios vuelven a cobrar vida, al contrario que yo. Ni siquiera me duele la pierna. Relajado, me dejo caer hacia atrás. Estoy tendido en la arena, posición supina, mientras pensaba en todo lo que había pasado y lo que iba a pasar. Por fin soy libre.